Simbiosis y competencia

May 30, 2017

Columna de opinión escrita por el Presidente de la Cámara de Comercio de Cali, Esteban Piedrahita, para el periódico El País. Ver artículo original. 

____

 

El miércoles pasado recibí una llamada del corresponsal de Bloomberg en Colombia, quien quería conversar sobre varios temas de coyuntura. Indagando sobre la situación en Buenaventura, hizo referencia al progreso de múltiples ciudades ubicadas sobre la cuenca del Pacífico en Asia y en América, rematando con la más cercana, Guayaquil, y me preguntó por qué no había una ciudad igualmente próspera sobre la costa colombiana. Mi respuesta fue que sí existía; que esa ciudad era Cali. Entender las ambivalencias inherentes a la relación económica entre Cali y Buenaventura -que es a la vez de simbiosis y de competencia-, es indispensable para concebir estrategias de desarrollo efectivas para ambas.

El despegue de Cali en el siglo pasado estuvo estrechamente ligado a la inauguración de infraestructuras que la ‘acercaron’ al mar a través de Buenaventura: la del ferrocarril, hace un poco más de cien años, y la de la carretera, hace un poco más de setenta. Antes de ello, en 1912, Cali tenía la mitad de los habitantes de Barranquilla y la tercera parte de los de Medellín. Gracias a una dotación de capital natural, social y humano más apta para el desarrollo agrícola e industrial que la de Buenaventura, y con la reducción en el ‘hándicap’ de la distancia a los mercados de exportación y las fuentes de insumos que trajeron las mejoras en conectividad, los encadenamientos productivos, generadores de empleo y prosperidad se concentraron en Cali y sus alrededores.

De esta manera, en Buenaventura se consolidó lo que se conoce como una ‘economía de enclave’ alrededor del puerto, similar a las que surgen en torno a grandes minas o pozos petroleros que, si bien generan riqueza, no son intensivos en mano de obra y tienen débiles o nulos encadenamientos con otros sectores productivos, por lo que su capacidad de transmisión de prosperidad al entorno es limitada. El enclave portuario de Buenaventura ha sido suficientemente exitoso para sostener la ciudad más grande del Litoral Pacífico colombiano; pero es insuficiente para procurarle a su población un adecuado nivel de bienestar.

En una especie de contraprestación al valioso servicio de conexión física con el mundo que le presta Buenaventura, Cali provee a esta y a otras poblaciones costeras otro servicio fundamental. Ha acogido a decenas de miles de migrantes que salen del litoral en busca de mejores oportunidades. Por cuestiones de escala y de densidad, resulta mucho más económico brindar servicios básicos a esas personas en Cali que en sus regiones de origen. Y al tener un aparato productivo más grande y sofisticado (que es a la final lo que genera los recursos para sostener esos servicios sociales), Cali ofrece muchas mayores posibilidades de consecución de un empleo digno o de montaje exitoso de un negocio.

Please reload

Enlaces de interés

1/7
Copyright 2019 - UNIDAD DE ACCIÓN VALLECAUCANA
Participación - Ciudadanía - Liderezgo
Calle 5 No. 6 - 63, torre C - Mezzanine • Teléfono +57 2 889 1591 • Cel 321 6478100
Santiago de Cali, Valle del Cauca - Colombia